¿Se imagina que su próximo ordenador portátil le costase 300 euros? La erosión de precios en el mundo de la informática es muy alta pero, desafortunadamente, no tanto. Hay sin embargo un producto tecnológico que promete una rebaja del 70% en el precio antes de que acabe el año. Hablo de los reproductores Blu-Ray. Hoy en día —y con la excepción de la PlayStation 3- cuestan en torno a los 1.000 euros. Sony cree que podrían llegar a costar 300 euros antes de que termine 2007. La rebaja de precio es fundamental si las compañías quieren que realmente demos un salto a la alta definición. El punto de inflexión con el que el DVD consiguió una implementación masiva en los hogares fue de 100 euros -99 euros es un precio de compra impulsiva que siempre funciona-. Podríamos llegar a él a lo largo de 2008. Sinceramente, incluso con la bajada de precios el almacenamiento en disco duro o memoria flash y la distribución de contenido a través de la red tienen más futuro y no estoy convencido de que la migración a la alta definición sea la prioridad de los hogares para este año. Para los fabricantes la presión es enorme. Después de haber invertido años en crear los estándares se encuentran con un mercado que no está dispuesto a pagar por los reproductores más de lo que pagan por el DVD. Tendrán que acostumbrarse a un futuro en el que ya no podremos hablar de un solo formato y forma de llevar el contenido al televisor, sino varias que convivirán en los hogares, pero ¿están preparadas para aceptar esa realidad? Lo dudo.